Algunas impresoras 3D parecen funcionar mejor o solo con archivos G-code que produce Cura, pero esto no es una limitación técnica absoluta. El G-code es un lenguaje estandarizado que cualquier impresora compatible puede interpretar. La percepción de que una máquina solo acepta archivos de un software específico surge por cómo ese programa configura los comandos para un modelo concreto de impresora.


El problema reside en la configuración del firmware

La causa principal es una configuración de firmware cerrada o personalizada por el fabricante. Algunos fabricantes modifican el firmware de sus impresoras para que espere comandos G-code en un orden muy específico o que incluyan parámetros particulares. Cura, al tener perfiles preconfigurados oficiales para esas marcas, genera un código que se ajusta exactamente a lo que el firmware espera recibir, evitando errores o comportamientos inesperados.

Otros programas pueden necesitar ajustes manuales

Cuando se usa otro software de laminado, como PrusaSlicer o Simplify3D, el perfil de la impresora puede no coincidir al 100% con las expectativas del firmware. Esto puede hacer que la impresora rechace el archivo, se pause o realice movimientos incorrectos. No es que el G-code sea inválido, sino que no cumple con la secuencia precisa que la máquina fue programada para seguir. Ajustar manualmente la configuración en estos programas suele resolver el problema.

A veces, la solución más rápida es usar el software que el fabricante recomienda, aunque eso limite experimentar con otras opciones que podrían optimizar mejor la impresión.