El proceso forense en 3d para analizar un derrumbe por explosión de gas sigue un flujo de trabajo estructurado. Primero, se documenta la escena con escáneres láser y fotogrametría aérea con drones para capturar datos masivos de puntos. Estos datos se procesan para generar una nube de puntos densa y precisa. Luego, se modela la geometría del edificio antes del colapso y se simulan las fuerzas de la explosión. El objetivo es determinar el punto de origen de la fuga y cómo propagó la onda expansiva para causar el fallo estructural.


Fases técnicas de captura y procesamiento de datos

La captura de datos es crítica y usa tecnología lidar para obtener medidas exactas entre escombros. La fotogrametría complementa con texturas y detalles de superficies fracturadas. Después, se limpian y alinean las nubes de puntos en software especializado. Se reconstruye la malla 3d y se analizan las fracturas en los elementos estructurales. Los ingenieros integran estos modelos en software de dinámica de fluidos y elementos finitos para simular la explosión y validar hipótesis sobre la secuencia del derrumbe.

Análisis y presentación de evidencias digitales

El modelo 3d final sirve como evidencia digital interactiva. Permite a peritos y jueces recorrer la escena virtualmente, aislar capas de información y visualizar animaciones de la falla progresiva. Este recurso es decisivo para ilustrar causas técnicas en un juicio, mostrando con claridad cómo interactuaron el gas, la ignición y la estructura. La precisión del modelo es fundamental, pues debe resistir el contrainterrogatorio de otros expertos.

A veces, el modelo revela que la bombona estaba donde no debía, haciendo que la reconstrucción forense sea tan reveladora como encontrar las llaves justo donde las dejaste... en el lugar más obvio y peligroso.