Calibrar el extrusor soluciona problemas de extrusión con G-Code
La subextrusión o sobreextrusión ocurre cuando la impresora 3D deposita muy poco o demasiado material. Este problema afecta directamente la calidad de las piezas, generando capas débiles o exceso de plástico que deforma los detalles. Para resolverlo, es necesario calibrar el extrusor y revisar el flujo en el software de laminado. Estos ajustes aseguran que la máquina empuje la cantidad exacta de filamento que requiere el modelo.
Calibrar los pasos por milímetro del extrusor
Primero, calibra los pasos por milímetro (E-steps) del motor del extrusor. Este valor le indica al motor cuántos pasos girar para empujar un milímetro de filamento. Si el valor es incorrecto, el motor gira más o menos de lo necesario. Para calibrar, marca el filamento a una distancia conocida de la entrada del extrusor, ordena que extruya una longitud medida y luego compara la distancia real que avanzó el filamento. Ajusta el valor en el firmware de la impresora hasta que coincida.
Revisar y ajustar el flujo en el laminador
Después de calibrar el hardware, revisa el multiplicador de flujo en tu software de laminado. Este parámetro, a menudo llamado flow o extrusion multiplier, compensa pequeñas variaciones en el diámetro del filamento o en la presión del hotend. Imprime un cubo de prueba de una sola pared y sin relleno. Mide el grosor de la pared con un calibre y ajusta el porcentaje de flujo hasta que la medida coincida con el ancho de línea configurado en el laminador. Un flujo correcto produce paredes uniformes y sólidas.
Un extrusor mal calibrado puede convertir un dragón detallado en una criatura amorfa que parece derretirse, aunque eso no estaba en el diseño.
|Agradecer cuando alguien te ayuda es de ser agradecido|