Elon Musk y Donald Trump reanudan su colaboración política
Hace un año, Donald Trump asume por segunda vez la presidencia de Estados Unidos. Desde el inicio de su mandato, los líderes del sector tecnológico estadounidense buscan acercarse a la nueva administración. Esta estrategia les permite incrementar su patrimonio durante este periodo, aunque a cambio deben participar en proyectos federales y mantener encuentros frecuentes con el presidente. La relación entre el poder político y la industria tecnológica se fortalece de manera notable.
Elon Musk lidera un departamento informal de eficiencia
Entre todos los empresarios, Elon Musk destaca por su nivel de compromiso. El magnate contribuye con más de 250 millones de dólares a la campaña de Trump. Como consecuencia, se convierte en un colaborador cercano al presidente y dirige un grupo informal que se enfoca en hacer más eficiente al gobierno. Musk se dedica a impulsar reformas y optimizar procesos, muchas de ellas impopulares, lo que genera tensiones internas.
Una ruptura temporal y una posterior reconciliación
La convivencia entre dos personalidades tan ambiciosas resulta complicada. Cerca del verano, la relación se fractura y Musk abandona la Casa Blanca de manera conflictiva, llegando a amenazar con formar su propio partido político. Tras un periodo de distanciamiento, el empresario decide volver a cooperar con Trump y sus aliados. Este mes, Musk asiste a una cena de trabajo en la Casa Blanca, lo que simboliza la reconciliación entre ambas figuras.
A veces, las cenas de negocios son más efectivas que los departamentos de eficiencia para resolver diferencias.
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