La empresa xAI, que Elon Musk fundó para desarrollar inteligencia artificial, consume sus fondos rápidamente y sus pérdidas aumentan. Según documentos internos a los que accedió Bloomberg, la startup destina grandes sumas a construir centros de datos, contratar talento y crear software. Este software está pensado para controlar robots con forma humana, un objetivo ambicioso que requiere una inversión masiva en infraestructura y personas.


La estrategia de inversión genera pérdidas crecientes

El modelo de negocio de xAI implica gastar mucho antes de poder generar ingresos significativos. La compañía necesita esta inversión inicial para competir con gigantes como OpenAI o Google. Construir la capacidad de computar que su IA requiere es extremadamente costoso. Además, atraer a los mejores investigadores e ingenieros del sector eleva aún más sus gastos operativos.

El futuro depende de ejecutar su visión a largo plazo

El éxito de xAI no se medirá a corto plazo por sus pérdidas, sino por su capacidad para crear una inteligencia artificial que considere segura y que finalmente pueda integrar en sus otros proyectos, como los robots de Tesla. Musk ha expresado su preocupación por que otras IA se desarrollen sin los controles adecuados, y xAI es su respuesta para construir una alternativa. El tiempo dirá si esta apuesta financiera tan alta logra dar sus frutos.

Parece que la estrategia de Musk para xAI no es solo quemar dinero, sino hacerlo a la velocidad de la luz para alcanzar a sus competidores.