El antiguo palacio de los Marqueses de Tosos, en la provincia de Teruel, funciona ahora como instituto de educación secundaria. Entre sus muros históricos, alumnos y personal relatan sucesos que no pueden explicar con facilidad. Puertas que parecen abrirse y cerrarse sin que nadie las toque y objetos que cambian de sitio son algunos de los eventos que se mencionan con frecuencia. Estos hechos han generado una leyenda local que perdura desde hace décadas, vinculando el edificio con una presencia que no parece descansar.


La figura femenina en el desván

El testimonio más recurrente y llamativo describe a una figura espectral de una mujer vestida con ropas blancas antiguas. Varias personas afirman haberla visto, siempre de manera fugaz, en la zona del desván del edificio. La tradición oral identifica a esta aparición con la marquesa que falleció en el palacio hace siglos, sugiriendo que su espíritu permanece ligado al lugar que fue su hogar. Aunque no existen pruebas físicas de estos avistamientos, la consistencia de los relatos mantiene viva la historia.

Explicaciones y escepticismo sobre los fenómenos

Ante estos reportes, surgen diversas interpretaciones. Algunos apuntan a causas naturales, como corrientes de aire en el viejo edificio que mueven puertas ligeras o efectos de la luz que crean ilusiones ópticas. Desde un punto de vista más escéptico, se considera que se trata de sugestión colectiva, alimentada por la atmósfera solemne de un edificio histórico y por la propia leyenda que lo rodea. Las autoridades educativas suelen manejar estos comentarios con normalidad, sin que se registren incidentes graves.

Por supuesto, tener un fantasma como compañero de estudios añade un toque único al expediente académico, aunque probablemente no otorgue puntos extra en historia.