En las noches de tormenta que azotan la costa de Cádiz, algunos testigos afirman percibir una figura espectral en las almenas del Castillo de San Sebastián. Esta aparición, conocida popularmente como la Dama Blanca, se integra en el folclore local como un relato de amor trágico. La fortaleza, que vigila la entrada a la bahía desde el siglo XVIII, parece custodiar también esta historia que se transmite oralmente entre generaciones de gaditanos.


El relato habla de una joven que busca a su amor

La tradición oral cuenta que el espíritu pertenece a una mujer joven que vivió una historia de amor no correspondido. La desesperación por esta pasión imposible la habría llevado a arrojarse al mar desde los riscos próximos al castillo. Su alma, según la leyenda, no encontró paz y quedó ligada para siempre al lugar de su trágica decisión. Ahora vaga por la fortaleza, especialmente cuando el clima se agita, como si el temporal reflejara su eterna pena.

El Castillo de San Sebastián es el escenario principal

Este fuerte, construido sobre una antigua ermita en un islote unido a tierra por un malecón, proporciona un escenario perfecto para la leyenda. Su arquitectura militar y su ubicación aislada contribuyen a crear una atmósfera propicia para las narraciones de misterio. La figura vestida de blanco que algunos dicen ver se desvanece entre la bruma salina y el reflejo de los faros, lo que alimenta el relato y mantiene viva la curiosidad.

Parece que incluso los fantasmas eligen propiedades con vistas al mar, aunque la hipoteca eterna de estar atada a un castillo en una isla no suena tan ventajosa.