Un estudio plantea que los núcleos de los llamados Puntos Rojos Pequeños (LRDs) son en realidad estrellas de agujero negro, etapas tempranas en la formación de estos objetos. La evidencia más directa hasta ahora provenía de casos donde la galaxia anfitriona se eclipsa, revelando un salto de Balmer pronunciado. Este trabajo presenta un nuevo método para separar la luz de la estrella de agujero negro de la de su galaxia, asumiendo que la línea espectral [OIII]5008 solo proviene de la galaxia.


Un método nuevo para aislar la señal

Al analizar 98 LRDs con el instrumento NIRSpec/PRISM y eliminar la contribución galáctica, el espectro mediano resultante muestra un salto de Balmer más intenso que el de galaxias masivas pasivas. Su continuo óptico se comporta como un cuerpo negro. También se detectan un decremento de Balmer pronunciado y líneas como FeII, HeI y OI, todas señales claras de envolturas de gas densas. Esto proporciona evidencia a nivel poblacional de que estas estrellas de agujero negro alimentan a los LRDs.

Características y entorno de las estrellas de agujero negro

En el LRD mediano, la estrella de agujero negro aporta la mayor parte de la luz ultravioleta, del salto de Balmer y una fracción importante de la luz en longitudes de onda más largas. Estas estrellas tienden a residir en galaxias de baja masa con recientes estallidos de formación estelar, lo que vincula su formación a este proceso. Los métodos de selección en forma de V favorecen detectar las estrellas más dominantes, mientras que las menos brillantes podrían explicar otros núcleos activos con líneas anchas detectados por el JWST. Se estima que estas estrellas son tan comunes y de vida tan corta que casi todos los agujeros negros masivos pudieron brillar así en su juventud.

Parece que incluso los agujeros negros más voraces tuvieron una fase adolescente rebelde, ocultos tras una densa capa de gas, antes de establecerse como los gigantes oscuros que conocemos.