La borrasca Harry abandona Italia y deja una breve tregua meteorológica este jueves, aunque los expertos prevén que nuevas perturbaciones afecten al país desde el viernes. El temporal, que ha azotado especialmente el centro y el sur en los últimos días, ha causado inundaciones, deslizamientos de tierra y numerosos daños. Los servicios de emergencia han trabajado sin descanso para asistir a las poblaciones afectadas y restablecer los servicios esenciales.


El temporal causa daños extensos en el centro y sur

La Protección Civil informa que las regiones más golpeadas han sido el Lacio, Campania, Calabria y Sicilia. En varias localidades, los ríos han desbordado sus cauces, anegando calles y viviendas. Los fuertes vientos han derribado árboles y postes eléctricos, dejando a miles de usuarios sin suministro. Las autoridades han activado protocolos de emergencia y evalúan los daños para declarar el estado de calamidad en las zonas más críticas.

Nuevas perturbaciones se acercan desde el Atlántico

Los modelos meteorológicos indican que la mejora será pasajera. Una nueva perturbación, bautizada como Irene, se aproxima desde el océano Atlántico y se espera que toque tierra en el norte de Italia durante la noche del viernes. Este sistema traerá consigo lluvias intensas y vientos fuertes, que podrían reactivar las alertas por desbordamientos en ríos ya saturados y provocar nuevos deslizamientos en terrenos inestables.

Mientras algunos aprovechan las horas de sol para ventilar las casas y sacar la ropa mojada, otros miran al cielo con desconfianza, preguntándose si deberían haber guardado directamente el tendedero en la maleta para las vacaciones.