Un equipo de la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdullah ha creado un método para fabricar fotodetectores infrarrojos usando impresión 3D. Este avance permite producir estos sensores de forma más rápida y económica, lo que abre nuevas posibilidades en diversas áreas tecnológicas. Los fotodetectores son componentes clave para captar luz infrarroja, una longitud de onda invisible al ojo humano pero con múltiples aplicaciones.


La técnica emplea impresión por inyección

El proceso se basa en una impresora 3D de inyección que deposita nanopartículas de plata sobre un sustrato flexible. Esta capa forma los electrodos del dispositivo. Sobre esta estructura, se imprime una capa activa compuesta por nanocristales semiconductores. Estos nanocristales son sensibles a la luz infrarroja y generan una señal eléctrica cuando la reciben, lo que permite detectar su presencia.

Aplicaciones en visión nocturna y comunicaciones

Estos fotodetectores impresos pueden integrarse en sistemas de visión nocturna, permitiendo ver en la oscuridad. También son útiles para sensores en dispositivos médicos y en sistemas de comunicación por fibra óptica. La capacidad de imprimirlos sobre materiales flexibles sugiere su uso en wearables o en superficies curvas, donde los sensores tradicionales no se adaptan bien.

Parece que la impresión 3D no solo quiere crear nuestras figuras de colección, sino también dotarnos de visión de superhéroe. Quién necesita un traje especial cuando puedes imprimirte un sensor infrarrojo en la gorra.