Un equipo de investigadores presenta un método innovador para fabricar células solares que pueden ajustar su color. Este avance combina la impresión 3D con la nanotecnología para crear estructuras fotónicas personalizadas. La técnica permite controlar la apariencia visual de los paneles solares sin comprometer significativamente su eficiencia para convertir la luz en energía. Este desarrollo abre nuevas posibilidades para integrar tecnología de energía renovable en edificios y dispositivos de forma más estética.


La técnica se basa en estructuras fotónicas impresas en 3D

El proceso comienza con la impresión 3D de nanoestructuras precisas sobre un sustrato transparente. Estas estructuras actúan como un filtro fotónico, interactuando con la luz de manera específica. Al diseñar la forma y el tamaño de estas nanoestructuras, los científicos pueden decidir qué colores reflejar y cuáles absorber para generar electricidad. La capa activa de la célula solar, que convierte la luz, se aplica después sobre esta base estructurada.

El objetivo es integrar energía solar en superficies visibles

La motivación principal es superar una barrera clave para la adopción masiva de la energía solar: la estética. Los paneles solares tradicionales suelen tener un color azul oscuro o negro uniforme, lo que limita su uso en fachadas de edificios o productos de consumo donde el diseño es importante. Con esta tecnología, se podrían crear paneles que se adapten al color de un tejado o incluso mostrar patrones, facilitando su integración arquitectónica sin que parezcan un añadido técnico.

Quizás pronto el debate no será sobre la eficiencia de los paneles, sino sobre si combinan bien con las cortinas. La energía renovable entra en el mundo de la decoración de interiores.