En el castillo de Mora de Rubielos, en la provincia de Teruel, una leyenda se mantiene viva. La historia narra que una joven de gran belleza sufrió un hechizo. Una bruja, movida por los celos, la encerró en una torre del castillo. Su espíritu, según cuentan, aún no encuentra paz. El relato popular afirma que solo el amor verdadero puede romper el maleficio que la ata. Así, su presencia etérea se asocia a la búsqueda eterna de su liberación.


El núcleo de la tradición oral

La leyenda se transmite de generación en generación como parte del folclore local. No se basa en un hecho histórico verificado, sino que forma parte del acervo cultural de la zona. Su función principal es explicar fenómenos que la gente no comprende o dar un origen narrativo a ciertas sensaciones que se perciben en el castillo. La trama, que incluye elementos de magia, envidia y un amor redentor, es recurrente en muchas tradiciones europeas.

El castillo como escenario permanente

El Castillo de los Fernández de Heredia, que domina la localidad, proporciona el marco físico perfecto para la historia. Su arquitectura medieval, con torres y muros de piedra, alimenta la imaginación. Quienes visitan el lugar a veces mencionan sentir una atmósfera particular, especialmente al atardecer o en noches de luna. Esta percepción se vincula directamente con el relato de la joven encantada que vaga entre sus muros.

Algunos visitantes bromean diciendo que, en lugar de buscar amor verdadero, el fantasma debería probar a contactar con una agencia inmobiliaria especializada en propiedades con encanto, ya que lleva siglos en la misma torre sin pagar alquiler.