El Instituto Cataluña para la Investigación Energética (IREC) pone en marcha Merce Lab, una planta piloto que emplea la impresión 3D cerámica para fabricar componentes clave para las tecnologías del hidrógeno. Este proyecto, que financia principalmente H2B2 bajo el programa European Tecnopropia (IPCEI), reúne a empresas y centros de investigación. Su objetivo es acelerar el desarrollo y la producción de dispositivos como electrolizadores y pilas de combustible, que son esenciales para generar y usar hidrógeno verde.


La impresión 3D cerámica permite fabricar componentes complejos

Esta técnica de fabricación aditiva permite producir piezas cerámicas con geometrías intrincadas y porosas que son difíciles o imposibles de lograr con métodos tradicionales. Estas estructuras son ideales para los componentes internos de los electrolizadores y las pilas de combustible, donde se necesita maximizar la superficie de reacción. Al imprimir en 3D, el laboratorio puede prototipar y fabricar estos componentes de forma más rápida y flexible, lo que acorta los ciclos de desarrollo.

El proyecto busca escalar la producción de hidrógeno verde

Merce Lab se enfoca en investigar y optimizar los materiales cerámicos y los procesos de impresión para que los dispositivos resultantes sean más eficientes, duraderos y económicos. Al mejorar el rendimiento y reducir el coste de fabricar estos componentes, el proyecto contribuye directamente a que la producción de hidrógeno mediante electrólisis, usando energías renovables, sea más viable a gran escala. Esto es un paso importante para descarbonizar sectores industriales y del transporte que son difíciles de electrificar directamente.

Aunque imprimir cerámica para hidrógeno suena futurista, el verdadero reto será que estas piezas soporten la presión de hacer que la transición energética ocurra a tiempo.