La impresión 3D avanza en el equipamiento deportivo para ciclismo
La fabricación aditiva gana terreno en el sector del ciclismo, donde las marcas buscan personalizar y optimizar los componentes. La empresa holandesa PRO lanza su primer sillín con partes impresas en 3D, el modelo Stealth 3D. Este enfoque permite diseñar estructuras internas que antes no se podían fabricar, lo que afecta directamente a cómo el ciclista percibe la comodidad y cómo se reparte la presión sobre el sillín.
La tecnología busca mejorar la comodidad y el rendimiento
El Stealth 3D emplea una zona central impresa en 3D con una estructura de celosía o lattice. Esta malla interna se puede ajustar en densidad y forma en zonas específicas para absorber vibraciones y adaptarse a la anatomía del usuario. El objetivo es reducir los puntos de presión elevada y distribuir el peso de manera más uniforme, lo que puede ayudar a minimizar molestias durante pedaleos largos.
El proceso de fabricación aditiva ofrece ventajas en diseño
Al imprimir en 3D el núcleo del sillín, los ingenieros pueden iterar y probar diseños complejos con mayor rapidez que con moldes tradicionales. Esto acelera el desarrollo de prototipos y facilita crear geometrías internas personalizadas. La marca indica que este método también puede reducir el material usado al solo depositar donde se necesita, aunque el producto final integra esta pieza impresa con otros materiales convencionales como la cubierta y los raíles.
Claro, porque lo que todo ciclista anhela después de sudar cuesta arriba es sentarse sobre un complejo algoritmo materializado en plástico. La promesa es que tu trasero, por fin, podrá disfrutar de una experiencia personalizada sin tener que pasar por el taller del artesano de sillines.
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