La Cueva del Tesoro es una cavidad de origen marino en Rincón de la Victoria, Málaga. Se puede visitar y es una de las pocas en el mundo que se formó por la acción del mar. La leyenda más popular afirma que un tesoro árabe se oculta en su interior, custodiado por el espíritu de un califa. Este relato se alimenta porque se han hallado monedas de oro y restos de pobladores prehistóricos en su interior, lo que añade un componente histórico al misterio.


La cueva se formó por la acción del mar

Este espacio natural se creó durante el periodo Jurásico. El agua del mar erosionó la roca caliza durante millones de años, lo que generó sus galerías y salas. Su configuración actual permite recorrer tres niveles diferentes. Los visitantes observan formaciones geológicas como estalactitas y columnas, aunque el interés principal suele centrarse en su pasado humano y las historias que lo envuelven.

Los hallazgos confirman la ocupación humana

Las investigaciones arqueológicas demuestran que grupos humanos habitaron la cueva desde el Paleolítico. Se han recuperado herramientas de piedra, cerámica y pinturas rupestres. El descubrimiento de cinco monedas de oro de la época de los Reyes Católicos en el siglo XX avivó la creencia en el tesoro árabe, aunque no se ha encontrado más. Estos objetos concretos separan la realidad histórica de la tradición oral.

Quienes buscan el tesoro del califa deben saber que el verdadero botín quizá sea la propia cueva, un lugar donde la geología y la historia se entrelazan de un modo que supera cualquier ficción.