El AMX-10 RC es un vehículo blindado de reconocimiento y apoyo de fuego con tracción 6x6. Su diseño combina la movilidad de un vehículo de ruedas con la potencia de fuego de un tanque ligero. Mide 9,15 metros de longitud con el cañón, 2,78 metros de anchura y 2,56 metros de altura. Su silueta es robusta y se asemeja más a la de un carro de combate que a la de un automóvil blindado convencional. El vehículo puede operar en entornos anfibios y cuenta con una suspensión hidroneumática que permite ajustar su altura al terreno para mejorar su perfil de combate o su estabilidad al disparar.


Características técnicas y capacidades

El blindado está armado con un potente cañón F2 ME de 105 mm, el mismo calibre que usan muchos tanques principales, lo que le da una capacidad de fuego considerable para su categoría. Completan su armamento una ametralladora coaxial de 7,62 mm y otra ametralladora del mismo calibre para defensa antiaérea. Su motor diésel y su transmisión automática le otorgan una buena movilidad estratégica por carretera, mientras que su capacidad anfibia le permite cruzar cursos de agua sin preparación previa, impulsándose con sus ruedas.

Uso en modelado y simulación

Para quien modela este vehículo, los detalles clave son sus seis grandes ruedas con un espacio característico entre los dos primeros pares, la torreta angular que aloja el largo cañón y las planchas de blindaje inclinadas que definen su casco. La suspensión hidroneumática es un elemento dinámico interesante para representar, ya que modifica la altura y la inclinación del chasis. Su perfil bajo y ancho, junto con la torreta de gran tamaño, son esenciales para captar su apariencia híbrida entre tanque y vehículo de ruedas.

Un detalle que suele pasar desapercibido al modelarlo es que, a pesar de su aspecto imponente, el conductor se sienta en la parte delantera izquierda del casco, con una visibilidad bastante limitada si compara con otros blindados, lo que hace que conducirlo en terrenos complicados requiera más pericia que potencia bruta.