La investigación forense de un atropello mortal en el metro emplea un pipeline 3d para reconstruir el suceso. Los peritos recopilan datos del lugar, como fotografías, vídeos de seguridad y mediciones láser. Estos datos se procesan para generar un modelo digital preciso del entorno, las vías, el tren y la posición de la víctima. El objetivo es analizar la dinámica del impacto, la velocidad del convoy y los factores de visibilidad, aportando pruebas objetivas para esclarecer las causas.


Fases técnicas de la reconstrucción digital

El proceso comienza con la captura de datos en campo mediante escáneres láser y fotogrametría, que registran la geometría y texturas de la escena. Luego, se modela en 3d el tren con sus sistemas de frenado y se sitúa a la víctima mediante análisis biomecánico. Se simula el evento en software especializado, calculando trayectorias y fuerzas. Finalmente, se generan visualizaciones y animaciones que explican la secuencia de hechos de forma clara para jueces y jurados.

Herramientas y validación del modelo

Los investigadores usan software como PC-Crash, MADYMO o Blender con complementos específicos. Es crucial validar el modelo contrastándolo con las pruebas físicas, como marcas de frenado o daños en el tren. La precisión métrica es fundamental, ya que cualquier error puede invalidar la prueba en un juicio. Este método permite probar diferentes hipótesis de forma no destructiva.

A veces, la frialdad de los polígonos y las simulaciones choca con la crudeza del suceso que representan, recordando que tras cada vértice hay una tragedia humana.