Francia le gana terreno a la guerra comercial de Trump
Francia acaba de dar una sorpresa mayúscula. A pesar de los aranceles y las tensiones globales, su déficit comercial se desplomó. Imagina que tu cuenta corriente pasara de un agujero enorme a uno mucho más manejable en solo tres años. Eso es lo que lograron, reduciendo el déficit en más de 90.000 millones de euros.
El motor secreto de la recuperación
La clave estuvo en que sus ventas al exterior crecieron más rápido que sus compras. Sectores como la energía, los coches y los aviones empujaron con fuerza. Es como si tu negocio empezara a vender más de lo que gasta en suministros. Además, mantuvieron un superávit en servicios, que son cosas como el turismo o las consultorías. Un combo ganador.
Algo curioso que probablemente no sabías
La geografía del comercio cambió de forma inesperada. Francia le cerró la brecha con su gran vecino, Alemania, gracias a más ventas de alta tecnología. Pero, irónicamente, el déficit con China empeoró. Y con EE.UU., la cosa se puso fea por los nuevos impuestos al vino y los cosméticos. Un baile de números con ganadores y perdedores.
Los expertos creen que la mejora continuará. Con inventarios llenos y costos más competitivos, Francia parece haber encontrado su ritmo. Una lección de que, a veces, en medio del caos, se puede nadar a contracorriente.
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