La atención sanitaria mundial se centra en nuevos patógenos. El último aviso de la Organización Mundial de la Salud señala al virus Nipah. Este virus, que se identificó por primera vez en Malasia, puede transmitirse desde murciélagos frugívoros a otros animales y a humanos. Los brotes suelen ocurrir en el sur y sureste de Asia. Su tasa de letalidad es variable, pero puede ser muy alta.


El virus Nipah presenta un desafío complejo

El contagio entre personas es posible, aunque menos eficiente que en otros virus. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor de cabeza y problemas respiratorios. En casos graves, puede causar encefalitis, que inflama el cerebro. No existe un tratamiento antiviral específico aprobado, por lo que los médicos solo pueden tratar los síntomas. Tampoco hay una vacuna disponible para uso general.

La prevención se basa en medidas de control

Para reducir el riesgo, las autoridades sanitarias recomiendan evitar el contacto con animales que puedan portar el virus, como cerdos y murciélagos. También es crucial no consumir savia de palma cruda, una posible vía de transmisión. Los protocolos de aislamiento de pacientes y el rastreo de contactos son fundamentales para contener brotes. La investigación para desarrollar vacunas y tratamientos continúa de forma activa.

La próxima vez que veas un murciélago, quizá pienses dos veces antes de saludarlo... o de preparar un cóctel con savia de palma sin pasteurizar.