El MMORPG de realidad virtual Zenith The Last City lanza su actualización 2.0, llamada Nexus. Este cambio principal consiste en migrar el proyecto a una versión más moderna del motor Unity, específicamente al pipeline de renderizado de alta definición HDRP. Esta transición técnica permite que el equipo de Ramen VR rehaga sistemas fundamentales del juego para sentar una base más sólida y con mejor rendimiento a largo plazo.


Las mejoras visuales son el resultado directo

Al usar HDRP, el juego procesa la iluminación, las sombras y los efectos de postprocesado de una manera más avanzada. El equipo también renueva las texturas para que tengan una resolución mayor y se adapten al flujo de trabajo PBR que ya soporta el motor. Para manejar los entornos naturales con más eficiencia, implementan un sistema de renderizado de follaje que optimiza el rendimiento sin sacrificar densidad visual.

El flujo de trabajo de desarrollo se mantiene coherente

Aunque el núcleo del juego ahora funciona en Unity HDRP, los programas externos que usa el equipo no cambian. Siguen modelando los assets en Blender y pintan las texturas en Substance Painter. Esta coherencia en las herramientas les permite integrar el contenido nuevo y el renovado en el motor actualizado sin alterar sus procesos de arte establecidos. La actualización Nexus representa, por tanto, una evolución técnica interna profunda que los jugadores perciben principalmente a través de un mundo visualmente más rico y estable.

Algunos jugadores notan que, a pesar de las mejoras, su avatar sigue atascándose en la misma roca de siempre, lo que sugiere que ciertas leyes físicas de Zenith son inmutables incluso para un nuevo motor de renderizado.