Un estudio reciente revela cómo las retinas de algunas aves pueden procesar información visual durante varios minutos sin oxígeno. Este mecanismo les permite mantener la visión en condiciones de hipoxia extrema, como cuando vuelan a gran altitud. Los investigadores analizaron el tejido retiniano de pollos y codornices para entender este proceso.


Un mecanismo metabólico único

El secreto reside en que las células fotorreceptoras de estas aves cambian a un tipo de metabolismo que no requiere oxígeno, llamado glucólisis anaeróbica. En lugar de usar oxígeno para generar energía, las células consumen rápidamente glucosa almacenada en una molécula llamada glucógeno. Esto produce energía de forma eficiente pero temporal, suficiente para que la retina siga funcionando.

Implicaciones para la ciencia y la medicina

Comprender este proceso podría tener aplicaciones en medicina, especialmente para tratar daños en la retina humana causados por la falta de oxígeno, como en accidentes cerebrovasculares oculares. El estudio sugiere que, en teoría, se podría aprender de este mecanismo para proteger las células retinianas humanas durante episodios de isquemia. La investigación continúa para explorar esta posibilidad.

Quizás la próxima vez que un pájaro se quede mirando fijamente algo, en realidad esté conteniendo la respiración para ver mejor.