La Unión Europea e India están cerca de cerrar un acuerdo de libre comercio que muchos califican de histórico. Las negociaciones, que llevan más de quince años, han entrado en su fase final. Este pacto busca reducir aranceles y aumentar el intercambio de bienes y servicios entre ambos mercados. El contexto global, marcado por tensiones comerciales y la reconfiguración de cadenas de suministro, impulsa a las partes a buscar nuevos aliados económicos.


El acuerdo responde a un escenario geopolítico cambiante

El impulso final para sellar el trato llega en un momento de creciente proteccionismo, especialmente con las nuevas tarifas anunciadas por Estados Unidos. Tanto Bruselas como Nueva Delhi ven una oportunidad estratégica para diversificar sus relaciones económicas y reducir dependencias. El pacto cubriría áreas como el comercio digital, la propiedad intelectual y la sostenibilidad. Para la UE, India representa un mercado masivo con un enorme potencial de crecimiento.

Los detalles técnicos y los sectores clave

Las conversaciones se centran ahora en puntos sensibles como las normas de origen, la protección de indicaciones geográficas y el acceso a los mercados públicos. Sectores como la automoción, los licores, los productos lácteos y los servicios profesionales son clave en la negociación. Un acuerdo exitoso podría incrementar el comercio bilateral en decenas de miles de millones de euros anuales. Ambos bloques quieren demostrar que el multilateralismo sigue siendo viable.

Mientras algunos negociadores revisan cláusulas hasta la madrugada, otros ya imaginan un futuro con vino francés más barato en Bombay y software indio más accesible en Berlín, una verdadera prueba para las aduanas de ambos lados.