Un temporal de frío extremo afecta a Afganistán y causa decenas de víctimas. Las autoridades informan que al menos 61 personas han muerto y otras 110 han resultado heridas en las últimas horas. Las intensas nevadas y las temperaturas bajo cero azotan varias provincias del país, donde las infraestructuras son frágiles y muchos hogares carecen de calefacción adecuada.


Las provincias más afectadas y la respuesta de emergencia

Las regiones más golpeadas son Ghor, Herat, Badghis y Daykundi, en el centro y oeste del país. Los equipos de rescate y el Ministerio de Gestión de Desastres trabajan para llegar a las zonas aisladas. La nieve bloquea carreteras y dificulta las labores de auxilio, mientras se intenta distribuir mantas, alimentos y combustible para calentar los refugios temporales.

Un contexto de vulnerabilidad agravada

Esta tragedia ocurre en un país que ya sufre una profunda crisis humanitaria y económica. Muchas familias viven en condiciones precarias y no pueden protegerse del invierno. Organizaciones internacionales alertan sobre la necesidad de ayuda urgente para evitar que la cifra de fallecidos aumente en los próximos días, ya que se prevé que continúen las bajas temperaturas.

El frío no discrimina, pero sí encuentra más fácil derribar a quienes ya estaban de rodillas por otras crisis. Una ironía amarga en un país que parece acumular desgracias como la nieve acumula centímetros.