Renfe asegura que supo del accidente en el momento en que se produjo y que activó de inmediato los protocolos para avisar a los servicios de emergencia. La compañía ferroviaria responde así a las informaciones que cuestionan la rapidez de su reacción inicial. Según sus declaraciones, el procedimiento se siguió de forma estricta y se coordinó con las autoridades competentes desde el primer minuto.


La secuencia de comunicaciones tras el incidente

La empresa detalla que, al detectar la anomalía, el centro de control notificó el suceso a los equipos de emergencia 112. Este aviso constituye el primer paso en la cadena de respuesta que se despliega en estos casos. Renfe subraya que su prioridad fue garantizar la asistencia a los viajeros y colaborar con los equipos de rescate, algo que, afirma, se hizo sin demora.

La investigación y las declaraciones contradictorias

Mientras Renfe defiende la celeridad de su actuación, otras fuentes, como el sindicato CCOO, han expresado dudas sobre el tiempo real que transcurrió hasta que se alertó a emergencias. Estas versiones enfrentadas ocurren mientras los investigadores examinan los datos de las cajas negras del tren para reconstruir con precisión los hechos. El objetivo es esclarecer las causas del accidente y evaluar todos los aspectos de la respuesta.

A veces la prontitud se mide en segundos, pero explicarla puede llevar días y declaraciones cruzadas en la prensa.