Un nuevo proyecto de ley presentado en el Congreso de Estados Unidos, denominado Preventing the Distribution of 3D-Printed Firearms Act of 2025, intenta regular la difusión de archivos para imprimir armas de fuego en 3D. La propuesta exige que quienes publiquen estos diseños digitales verifiquen la edad de quien los descarga e incluyan un número de serie único en los planos. Sin embargo, esta iniciativa se enfrenta a importantes desafíos legales y técnicos desde el momento de su anuncio.


Los obstáculos legales son significativos

Expertos legales señalan que la propuesta choca con precedentes judiciales recientes. En 2023, la Corte Suprema falló a favor de distribuir estos archivos, al considerarlos discurso protegido por la Primera Enmienda. Cualquier intento de censurar este tipo de información digital podría ser bloqueado en los tribunales, repitiendo el destino de leyes estatales similares que ya fueron anuladas. La base legal del proyecto parece frágil ante este marco jurisprudencial.

La aplicación práctica también presenta problemas

Más allá de los tribunales, aplicar esta ley en la práctica supone una dificultad enorme. La naturaleza descentralizada de internet y el uso de redes peer-to-peer o foros anónimos hacen que rastrear y controlar el flujo de archivos sea casi imposible. Obligar a incluir un número de serie en un archivo digital es fácil de eludir, ya que cualquier usuario puede modificar el código fuente para eliminarlo. La medida no parece disuadir a quien realmente quiere obtener estos diseños.

Parece que algunos legisladores aún creen que internet funciona como una biblioteca donde se puede controlar quién fotocopia un libro, ignorando que la información digital se copia y comparte de forma global e instantánea.