La consola PS5 puede encender y mostrar su luz de estado en azul y luego en blanco, pero no envía señal de video al televisor. Este problema de pantalla negra o pérdida intermitente de señal HDMI es común y tiene varias causas posibles. Generalmente, el origen está en el cable HDMI, el puerto del televisor o un ajuste de software. En casos menos frecuentes, puede indicar un fallo interno de hardware.


Comprueba el cable HDMI y el televisor

Lo primero es probar un cable HDMI diferente que cumpla con el estándar Ultra High Speed y esté certificado. Conecta la consola a otro puerto HDMI del televisor y prueba el mismo cable y puerto con otro dispositivo para descartar que el problema esté en la pantalla. Asegúrate de que el televisor está en el canal HDMI correcto y que no tiene activado un modo de bajo consumo o juego que pueda interferir.

Realiza un reinicio forzado y ajusta la salida HDMI

Si el hardware externo funciona, apaga la PS5 por completo, desconecta el cable de alimentación unos minutos y vuelve a conectar. Al encender, mantén pulsado el botón de encendido hasta que escuches un segundo pitido, esto reinicia la consola en modo seguro y puede restablecer la señal de video. Desde aquí, puedes seleccionar la opción para cambiar la resolución de salida HDMI o restaurar los valores predeterminados.

A veces, el problema parece tan grave que sospechas que la consola ha decidido tomarse unas vacaciones espontáneas. Sin embargo, suele ser solo un malentendido entre la PS5 y tu televisor, que se resuelve con paciencia y un reinicio, evitando así un viaje innecesario al servicio técnico.