Una nueva investigación presenta una estrategia que usa nanoimanes para tratar el osteosarcoma, un tipo de cáncer de hueso agresivo. Este método busca atacar las células tumorales y, al mismo tiempo, regenerar el tejido óseo sano que el cáncer destruye. La técnica combina la hipertermia magnética, que calienta y elimina células cancerosas, con la liberación controlada de fármacos y factores de crecimiento para reparar el hueso.


Cómo funcionan los nanoimanes en el tratamiento

Los científicos diseñan nanopartículas magnéticas que se dirigen específicamente a las células del osteosarcoma. Una vez que se acumulan en el tumor, se aplica un campo magnético alterno externo. Esto hace que las partículas vibren y generen calor localizado, un proceso llamado hipertermia magnética. Este calor eleva la temperatura en la zona tumoral y elimina las células cancerosas de forma selectiva, minimizando el daño al tejido sano circundante.

La doble función de regenerar el hueso

La innovación clave reside en que estas mismas nanopartículas están cargadas con dos tipos de agentes. Por un lado, transportan un fármaco quimioterapéutico que se libera de manera controlada para atacar las células cancerosas residuales. Por otro, incorporan moléculas que estimulan a las células madre del propio paciente para que formen hueso nuevo. Así, el sistema no solo destruye el tumor, sino que también inicia el proceso de reconstrucción del defecto óseo.

Parece que el futuro de la ortopedia no solo pasa por implantar tornillos, sino por usar imanes que, literalmente, atraen la solución al problema.