La empresa farmacéutica Merck y la especialista en fabricación aditiva AMCM anuncian una colaboración estratégica. Su objetivo es desarrollar y escalar la producción de comprimidos mediante impresión 3D. Esta alianza busca explorar las ventajas de la fabricación aditiva para crear medicamentos de forma más precisa y personalizada.


La tecnología permite dosificar con precisión

El proceso se basa en la impresión 3D por fusión de lecho de polvo. Esta técnica permite fabricar comprimidos con estructuras internas complejas que controlan cómo se libera el principio activo. De este modo, se puede ajustar con exactitud la dosis y el ritmo al que el fármaco se absorbe en el organismo, lo que puede beneficiar a tratamientos que requieren una liberación específica.

Persiguen agilizar el desarrollo de fármacos

La colaboración pretende optimizar todo el ciclo, desde el diseño hasta la producción. Al integrar la impresión 3D, buscan reducir el tiempo que se tarda en llevar un nuevo medicamento desde el laboratorio hasta el paciente. Este enfoque podría facilitar también la creación de lotes pequeños para ensayos clínicos o medicamentos adaptados a necesidades individuales.

Así que, en un futuro, tu pastilla podría tener un logotipo en 3D más nítido que la letra del prospecto.