Un nuevo minipc adopta una forma cúbica compacta e integra procesadores AMD Ryzen junto con una GPU Intel Arc. Este diseño busca ofrecer un rendimiento equilibrado para tareas generales y multimedia en un formato de reducidas dimensiones. La combinación de arquitecturas de AMD e Intel en un solo sistema es un enfoque poco común.


El sistema emplea hardware de AMD e Intel

El equipo utiliza procesadores Ryzen de la serie 7000, concretamente las variantes HS con un TDP configurable. Para procesar gráficos, incorpora una GPU Intel Arc con hasta 8 GB de memoria dedicada GDDR6. Esta configuración híbrida permite al sistema ejecutar juegos y aplicaciones creativas que requieren una tarjeta gráfica discreta, sin depender de la iGPU del procesador.

Su diseño modular permite actualizar componentes

El chasis cúbico facilita acceder a sus componentes internos. Los usuarios pueden reemplazar la memoria RAM y las unidades de almacenamiento SSD. La refrigeración corre a cargo de un ventilador lateral y disipadores de cobre, diseñados para mantener las temperaturas bajo control dentro del reducido espacio. El sistema incluye una amplia variedad de puertos de conectividad en su panel trasero.

Aunque promete potencia, su pequeño tamaño plantea el eterno dilema entre rendimiento sostenido y gestión térmica. Mantener frescos un Ryzen y una Arc en un cubo es un desafío de ingeniería que siempre pone a prueba estos diseños compactos.