El videojuego Returnal se ejecuta con un motor de desarrollo interno creado por Housemarque. Este motor se basa en la tecnología que el estudio ya había usado para títulos como Resogun y Nex Machina, pero lo ampliaron de forma considerable para poder manejar un entorno tridimensional de gran presupuesto. El sistema central se diseñó para procesar una gran cantidad de elementos en pantalla de manera eficiente.


Su tecnología gráfica maneja millones de partículas

El aspecto visual más distintivo es su sistema de efectos de partículas y VFX, que rinde homenaje al género bullet hell. Es capaz de representar millones de proyectiles en pantalla con alta fidelidad, manteniendo un rendimiento estable. Para lograrlo, emplea una resolución dinámica que intenta mantener 4K y una tasa de sesenta fotogramas por segundo, junto con iluminación dinámica y reflejos de alta calidad.

El estudio usó herramientas especializadas para cada tarea

En el desarrollo, el equipo empleó principalmente sus propias herramientas internas. Para modelar y animar los personajes y entornos utilizaron Autodesk Maya. Los efectos visuales procedurales complejos se generaron con SideFX Houdini. Para integrar el audio adaptativo que reacciona a la jugabilidad, eligieron Audiokinetic Wwise. Esta combinación de software permitió crear la experiencia técnica que define al juego.

A veces, el verdadero rogue-like es reiniciar la consola después de que un efecto de partículas la haga dudar de su propia existencia.