Un final de carrera que falla provoca problemas graves de movimiento en una impresora 3D. Este componente indica al firmware dónde se encuentra el carro en cada eje. Si no funciona bien, la máquina pierde su referencia de origen. Esto hace que los movimientos sean imprecisos o que el cabezal choque contra la estructura. El problema suele manifestarse con errores de homing o con impresiones que se desplazan en la cama.


Diagnosticar un final de carrera defectuoso

Para diagnosticar el fallo, primero se comprueba el estado físico del sensor. Se busca suciedad, obstrucciones o daños mecánicos en la palanca o el botón. Luego, se prueba su funcionamiento eléctrico. Se puede activar manualmente mientras se observa el estado en el firmware, normalmente a través de una pantalla o una interfaz como OctoPrint. Si el estado no cambia, el cableado o el sensor mismo están dañados.

Solucionar problemas de conexión y calibración

Si el sensor responde, el problema puede estar en su ajuste. La posición del final de carrera debe permitir que se active justo cuando el carro llega al límite. Un ajuste incorrecto hace que el cabezal se detenga demasiado pronto o tarde. También se revisan los conectores en la placa base, ya que pueden soltarse. En casos persistentes, se sustituye el sensor o se verifica la placa controladora.

Nada como ver cómo tu impresora decide que el origen está dos centímetros más allá del marco para empezar el día con adrenalina.