El Pataricu es un cíclope costero de Gozón
En los acantilados de la costa de Gozón, en Asturias, habita una criatura de la mitología local conocida como el Pataricu. Este ser se describe como un gigante con un solo ojo, similar al cíclope Polifemo de la tradición griega. Se dice que reside en las cuevas y grietas de los acantilados, desde donde vigila el mar Cantábrico. Su presencia forma parte de las leyendas que las comunidades costeras usan para explicar los peligros del mar y los naufragios.
El gigante localiza a sus presas con olfato
El Pataricu posee un apetito voraz y se alimenta de los marineros que tienen la mala fortuna de naufragar cerca de su territorio. Según la tradición, no depende de su única vista para cazar, sino que cuenta con un sentido del olfato extremadamente agudo. Este olfato le permite detectar a los náufragos desde grandes distancias, incluso entre la bruma o durante la noche, guiándolo directamente hacia su próxima comida.
La leyenda advierte sobre los peligros del mar
Esta figura mitológica funciona como una advertencia personificada sobre los riesgos de la costa asturiana. La historia del Pataricu se transmite oralmente y sirve para que los marineros respeten la fuerza del mar y eviten acercarse a los acantilados traicioneros. Representa el miedo a lo desconocido y a los elementos naturales incontrolables, uniendo el folclore con la experiencia real de quienes viven del mar.
Algunos escépticos sugieren que el voraz apetito del cíclope podría explicar por qué nunca se encuentran restos de ciertos naufragios, una teoría que, sin duda, ahorra trabajo a los historiadores marítimos.
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