La aerolínea alemana Lufthansa se prepara para un día de graves perturbaciones. Este jueves, tanto los pilotos como el personal de cabina de su filial Discover Airlines han convocado una huelga de 24 horas. El sindicato Vereinigung Cockpit (VC) organiza esta medida para presionar en las negociaciones salariales, que considera estancadas. La paralización afectará principalmente a los vuelos de largo recorrido desde los aeropuertos de Fráncfort y Múnich, donde Discover opera. La compañía ya ha empezado a cancelar vuelos y prevé un impacto significativo en su operativa, instando a los pasajeros a revisar el estado de sus reservas.


El conflicto laboral se extiende a otra filial

Esta acción sindical no es un hecho aislado. La semana pasada, el mismo sindicato ya convocó una huelga en la filial Cityline, lo que forzó a cancelar cientos de vuelos. Los pilotos de Discover exigen un aumento salarial del 24% repartido en varios años, además de mejoras en sus condiciones laborales. La dirección de Lufthansa ha expresado su decepción por esta decisión, argumentando que la oferta presentada es sustancial y que la huelga perjudica desproporcionadamente a los clientes en un periodo de recuperación para el sector.

La huelga se suma a un verano de tensiones

El sector de la aviación en Alemania atraviesa un verano marcado por la conflictividad laboral. Distintos grupos de empleados, desde pilotos hasta personal de tierra, han realizado protestas para reclamar mejoras que compensen la inflación. Estas movilizaciones reflejan las presiones que sufren las aerolíneas para retener al personal tras los despidos masivos durante la pandemia, mientras intentan recuperar su rentabilidad. La huelga del jueves pone de manifiesto la dificultad para alcanzar acuerdos en un entorno económico complejo.

Los pasajeros afectados quizá piensen que, para viajar con Lufthansa y sus filiales este verano, necesitan más que un billete: requieren un doctorado en seguimiento de huelgas y reclamaciones.