¿Alguna vez te has preguntado si los océanos prehistóricos tenían sus propias versiones en miniatura de los grandes depredadores? Pues resulta que sí, y acaban de encontrar una. Imagina un reptil marino del tamaño de una marsopa, pero con una sonrisa que daría pesadillas.


La dentadura que lo cambia todo

Este mosasaurio, descubierto en Marruecos, era relativamente pequeño. Pero lo que le faltaba en tamaño, lo compensaba con creces en su boca. Sus dientes eran únicos, con una forma de sierra que no se había visto antes en ningún otro reptil, ni vivo ni fósil. Piensa en el borde de un cuchillo para filetes, pero en versión dental y natural.

Algo curioso que probablemente no sabías

Estos dientes en forma de cuchillo dentado le daban una ventaja brutal. Mientras los mosasaurios gigantes aplastaban presas grandes, este pequeño cazador podía desgarrar carne y quizás incluso cortar a través de pieles duras o caparazones con una precisión escalofriante. Era el especialista, el que se aprovechaba de un menú diferente al de sus primos enormes.

A veces, en la naturaleza (y en la prehistoria), no hace falta ser el más grande para ser el más interesante. A veces, basta con tener la mejor herramienta en la boca para dejar tu marca en la historia... o en el registro fósil.