¿Recuerdas esa película de fantasía titulada Labyrinth que te marcó de niño?
Imagina que una de esas joyas, llena de criaturas mágicas y laberintos imposibles, vuelve a los cines. Pues eso acaba de pasar. GKids, un estudio especializado en llevar animación de autor a las salas, ha adquirido los derechos para estrenar en Norteamérica Labyrinth, el clásico de los 80 con David Bowie. No es un remaster cualquiera; es una oportunidad para verla como nunca.
¿Por qué es tan especial este trato?
GKids no es un gigante como Disney. Es más bien ese amigo con un gusto exquisito que siempre te recomienda la película perfecta. Se han hecho famosos por rescatar y distribuir obras maestras de la animación japonesa y europea en cines estadounidenses. Su sello es calidad y cuidado. Que ellos se hagan cargo significa que el estreno será un evento, probablemente con copias restauradas para que los efectos prácticos de Jim Henson brillen como el primer día.
Algo curioso que probablemente no sabías
La película, pese a ser un icono hoy, no fue un éxito taquillero inmediato. Su culto creció con los años, en videoclubs y televisiones. Este relanzamiento en salas es un testamento de su legado duradero. Es como cuando redescubres un disco viejo y te das cuenta de lo adelantado que estaba. Además, para muchos será la primera (y quizá única) vez que vean a Bowie como el Rey Goblin en una pantalla gigante, con todo su esplendor teatral.
A veces, el mejor viaje no es a un lugar nuevo, sino regresar a uno antiguo con ojos nuevos. Prepárate para perderte en el laberinto otra vez, pero esta vez con mejor sonido y palomitas.
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