Un lama, una droga psicodélica y el cerebro ¿Qué podría salir mal?
¿Alguna vez te has preguntado si una experiencia espiritual profunda y un viaje psicodélico podrían parecerse en el cerebro? Un estudio fascinante acaba de explorar esto de una forma única: observando la actividad cerebral de un lama, un maestro budista, bajo los efectos de una sustancia llamada 5-MeO-DMT.
Cuando la química imita a la meditación
Los investigadores descubrieron algo asombroso. Esta potente sustancia psicodélica parecía inducir en el cerebro del lama patrones de actividad muy similares a los que se observan durante estados avanzados de meditación. Piensa en el cerebro como una gran orquesta: la meditación profunda consigue una sincronía armoniosa entre todas las secciones. Algo parecido ocurría con esta droga, sugiriendo que ambos caminos, el químico y el contemplativo, podrían llegar a destinos neurológicos similares.
Algo curioso que probablemente no sabías
El 5-MeO-DMT no es una droga de fiesta. Se encuentra de forma natural en el veneno de un sapo del desierto de Sonora y en algunas plantas. Tradicionalmente, se ha usado en contextos ceremoniales por pueblos indígenas por su capacidad para provocar experiencias intensas y trascendentales, a menudo descritas como una fusión con el universo o una disolución del ego.
Este hallazgo abre una puerta intrigante para entender cómo funcionan estas sustancias en el cerebro y su potencial para estudiar la conciencia. Aunque, claro, no es lo mismo llegar a la cima de una montaña tras años de escalada (meditación) que ser dejado allí en helicóptero (la droga). El viaje, al final, también importa.
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