El artículo de Le Monde analiza la compleja relación entre Vietnam y Estados Unidos. A pesar de que ambos países han mejorado sus lazos económicos y de seguridad, persiste una profunda desconfianza estratégica en Hanói. Esta actitud se origina en la historia bélica y en las diferencias ideológicas actuales.


Los fundamentos históricos de la desconfianza

La guerra de Vietnam dejó una huella imborrable que aún define la percepción vietnamita. Hanói teme que Washington intente alterar su sistema político de partido único. Además, Vietnam equilibra cuidadosamente su acercamiento a Estados Unidos con su fuerte dependencia económica de China, su vecino y principal socio comercial.

La cooperación actual y sus límites

Ambas naciones cooperan en áreas como la seguridad marítima y el comercio. Sin embargo, Vietnam evita alinearse abiertamente con Washington contra Pekín. Prefiere una postura de no alineación y diversifica sus alianzas, reforzando lazos con otros actores como Japón, India y Rusia para no depender de una sola potencia.

La diplomacia vietnamita demuestra que se puede recibir ayuda para comprar armas sin necesidad de comprar también la ideología del vendedor, un arte que pocos dominan con tanta maestría.