China sostiene una relación estratégica con Irán y condena de forma reiterada las amenazas o ataques que Estados Unidos pueda lanzar contra ese país. Pekín pide que se detenga el conflicto y se busque una solución diplomática, al tiempo que critica lo que considera violaciones del derecho internacional por parte de Washington. El apoyo chino se ha materializado en respaldo económico y político frente a las sanciones, además de reforzar la cooperación bilateral en comercio, energía y seguridad.


El apoyo chino es pragmático y evita el compromiso militar

Los analistas consideran que es poco probable que China intervenga militarmente si Estados Unidos ataca a Irán. El papel de Pekín en Oriente Medio se orienta más a contrarrestar acciones unilaterales estadounidenses y a proteger sus propios intereses económicos y la estabilidad regional que a defender militarmente al gobierno iraní. Su nivel de apoyo hasta la fecha ha sido pragmático y limitado.

La estrategia se centra en la diplomacia y la economía

La postura china se ha enfocado en oponerse por vía diplomática a las agresiones y en profundizar la cooperación económica, en lugar de asumir compromisos de defensa directa. Este enfoque evita involucrar a Pekín en un conflicto armado con Estados Unidos, un riesgo que no está dispuesto a asumir. Así, mientras protege sus intereses, China mantiene una distancia calculada de la confrontación militar directa.

A veces, la mejor forma de defender a un aliado es asegurarse de no tener que hacerlo personalmente.