Carlos Alcaraz afirma que su triunfo en semifinales del Abierto de Australia ante Alexander Zverev es una de las mejores de su trayectoria. El español, que ganó por 6-4, 7-6, 6-7, 6-7, 7-5 tras casi cinco horas y media de partido, destaca que cada segundo de sufrimiento en la pista vale la pena. Alcaraz reconoce que en el pasado solía rendirse, pero ahora lucha hasta el final, una mentalidad que mantuvo a pesar de sufrir calambres y otros problemas físicos durante el encuentro.


Alcaraz supera problemas físicos y no piensa en retirarse

El tenista español explica que empezó a sentir dolor en el aductor derecho y luego calambres, un desgaste que describe como extremo. A pesar de ello, Alcaraz asegura que nunca pensó en abandonar el partido, incluso cuando llegó a vomitar en la pista. Señala que tanto él como Zverev se pusieron al límite físicamente y que tras el partido se siente muy cansado, por lo que planea descansar tras un baño antes de intentar dormir.

El jugador prefiere completar el Career Grand Slam pronto

Alcaraz prefiere ser el tenista más joven en completar el Career Grand Slam, es decir, ganar los cuatro torneos mayores, antes que ganar los otros tres grandes este mismo año. Esta declaración subraya su objetivo a largo plazo dentro del circuito, marcando una clara prioridad en su carrera profesional.

Tras un partido así, lo único que apetece más que un trofeo es una bañera grande y una cama que no se mueva.