Un estudio de la Asociación Española de Fundaciones (AEF) revela que las fundaciones del ámbito cultural en España generan más de 10.340 millones de euros de valor añadido bruto. Esta cifra equivale al 0,7% del Producto Interior Bruto nacional. Además, sostienen cerca de 170.000 empleos, lo que representa el 0,9% del empleo total en el país. Su actividad va más allá de los indicadores económicos directos.


Su labor democratiza el acceso y conserva el patrimonio

Estas entidades contribuyen a democratizar el acceso a la cultura y a conservar el patrimonio histórico y artístico. Actúan como un puente eficaz entre las administraciones públicas, la industria cultural y la sociedad civil. Su papel es clave para dinamizar economías locales, especialmente en entornos rurales donde su presencia puede marcar una diferencia significativa.

Su impacto trasciende lo económico

El informe destaca cómo su trabajo fomenta la cohesión social y promueve la innovación en el sector cultural. Al facilitar proyectos que de otra forma no se materializarían, amplían la oferta cultural disponible para todos los ciudadanos. Así, su valor no se mide solo en términos monetarios, sino también en capital social y en la vitalidad del tejido cultural del país.

A veces parece que lo único que genera cultura son las colas para ver una exposición famosa, pero resulta que hay toda una red silenciosa haciendo posible que esa exposición exista y que llegue a muchos más sitios.