La Real Federación Española de Balonmano y Ambros Martín acuerdan que el técnico deje el cargo de seleccionador nacional femenino. Esta decisión busca generar un cambio de rumbo ante los próximos objetivos del equipo, que son el Campeonato de Europa de 2026 y el Mundial de 2027. Martín tomó el mando en mayo de 2023 para renovar la plantilla y logró clasificar al combinado español para los Juegos Olímpicos de París. Sin embargo, los resultados más recientes no alcanzaron el nivel esperado, lo que ha motivado este punto de inflexión.


Joaquín Rocamora asume el relevo en el banquillo

La RFEBM ya ha designado al sucesor de Martín. Será Joaquín Rocamora, quien hasta ahora compaginaba el puesto de seleccionador nacional júnior femenino con el de entrenador del club Atticgo Elche. Rocamora asume así la responsabilidad de dirigir a las Guerreras en esta nueva etapa. La federación confía en su experiencia y conocimiento para preparar al equipo de cara a las citas internacionales que se avecinan en los próximos ciclos.

Un ciclo que culmina con la vista puesta en París

El trabajo de Ambros Martín al frente de la selección se centró en rejuvenecer el equipo y sentar las bases para el futuro. Su principal éxito fue asegurar la plaza para competir en los Juegos Olímpicos de este verano en París. A pesar de este logro, la evolución posterior no convenció del todo, lo que ha llevado a ambas partes a pactar una salida anticipada. El objetivo común es que el equipo llegue en las mejores condiciones a los grandes torneos que se celebrarán después de la cita olímpica.

Ahora solo queda esperar a que el nuevo técnico no pida jugar con doce para tener una ventaja táctica.