Las tensiones geopolíticas afectan la ciencia en el Ártico
Investigadores que trabajan en Groenlandia advierten que las tensiones geopolíticas, agudizadas tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, afectan ahora la colaboración científica en el Ártico. Este trabajo conjunto, que se desarrolló durante décadas, es fundamental para entender el rápido deshielo y sus efectos globales. El congelamiento de los intercambios científicos entre Rusia y Occidente hace que muchos científicos se sientan muy incómodos al planificar y ejecutar investigaciones en el territorio.
La cooperación científica se resiente tras la invasión
Antes de 2022, proyectos conjuntos entre Estados Unidos, Europa y Rusia facilitaban monitorear el clima, el hielo y los ecosistemas árticos. Ahora, las prioridades nacionales y las restricciones políticas ponen en riesgo décadas de cooperación en ciencias físicas, biológicas y sociales. Los datos que se recogen son cruciales para predecir cambios en el nivel del mar y en los patrones climáticos de todo el planeta.
El conocimiento sobre el deshielo queda fragmentado
La falta de colaboración fragmenta el conocimiento sobre un sistema climático que no conoce fronteras políticas. Los científicos temen que esta ruptura retrase la comprensión de procesos críticos y debilite la capacidad global para responder a la crisis climática. La situación actual demuestra cómo los conflictos humanos pueden obstaculizar el estudio de los cambios más urgentes que sufre el planeta.
Ahora los mapas políticos se dibujan sobre el hielo que se derrite, y la única frontera que parece importar menos es la que separa el conocimiento de la ignorancia.
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