Un nuevo estudio advierte que el fenómeno conocido como choque de terminación podría hacer que los daños económicos del cambio climático sean más graves de lo que se calcula actualmente. Este concepto describe un punto de inflexión donde el calentamiento se acelera de forma abrupta, superando las proyecciones lineales que usan la mayoría de los modelos económicos. Cuando esto sucede, los costos asociados a eventos extremos, pérdidas agrícolas y daños a infraestructuras se disparan de manera no lineal, lo que deja a la sociedad con menos tiempo para adaptarse y con facturas mucho más altas.


Los modelos económicos subestiman los puntos de inflexión

Los modelos que calculan el costo social del carbono a menudo no logran capturar la naturaleza abrupta y catastrófica de estos cambios de régimen climático. Investigaciones recientes muestran que incorporar el riesgo del choque de terminación en estos análisis puede multiplicar las estimaciones de daños. Esto significa que el precio que deberíamos asignar a las emisiones de gases de efecto invernadero para reflejar su verdadero impacto es significativamente mayor, lo que justifica políticas de mitigación más ambiciosas y urgentes.

La necesidad de revisar las políticas climáticas

Este hallazgo tiene implicaciones directas para cómo los gobiernos y las instituciones financieras planean y presupuestan. Si los costos potenciales son más altos, las inversiones en energías limpias y adaptación resultan más rentables a largo plazo. Ignorar este riesgo conduce a una peligrosa subestimación de la amenaza, comprometiendo la estabilidad económica global. Los autores del estudio piden actualizar urgentemente los marcos de evaluación para incluir estos escenarios de cambio abrupto.

Parece que, en economía climática, el verdadero shock no es solo el término, sino la factura que llega cuando menos lo esperas.