El Teatro Real de Madrid acoge una nueva producción de la ópera Ariadna en Naxos de Richard Strauss. La dirección escénica corre a cargo de Àlex Ollé, quien propone una lectura contemporánea que sitúa la acción en un lujoso y decadente hotel. El elenco vocal está encabezado por un reparto mayoritariamente femenino, con Brenda Rae en el rol de Ariadna y Sabine Devieilhe como Zerbinetta. La Orquesta Titular del Teatro Real, bajo la batuta de Cornelius Meister, interpreta la partitura.


La propuesta escénica traslada el mito a un hotel

Àlex Ollé, miembro fundador de La Fura dels Baus, traslada el drama mitológico a un entorno moderno. El escenario representa un hotel de alta gama, un espacio que simboliza tanto el lujo como el aislamiento. Esta ambientación sirve para explorar los temas de la identidad y la representación que ya están presentes en la obra original de Strauss y Hofmannsthal. El diseño visual combina elementos arquitectónicos imponentes con una iluminación que busca crear atmósferas intimistas y oníricas.

La música destaca el protagonismo de las voces femeninas

La partitura de Strauss otorga un peso fundamental a los personajes femeninos, algo que esta producción subraya con su reparto. Brenda Rae, como Ariadna, afronta el extenso y demandante lamento de la heroína abandonada. Por su parte, Sabine Devieilhe despliega su agilidad vocal en la compleja aria de coloratura de Zerbinetta. La orquesta, reducida para esta obra, dialoga de manera constante con los cantantes, alternando momentos de gran lirismo con pasajes de una transparencia casi camerística.

La producción parece sugerir que, en ocasiones, el drama operístico más intenso no ocurre en una isla desierta, sino en la suite presidencial de un hotel de cinco estrellas, con minibar incluido.