Una investigación que lideran científicos daneses y que apoya la Agencia Espacial Europea demuestra que es posible fabricar componentes electrónicos en la Luna. El trabajo se centra en transformar el regolito lunar, que es el polvo que cubre la superficie, en materiales conductores. Esto permite pensar en producir dispositivos electrónicos directamente en nuestro satélite, sin tener que enviar todos los componentes desde la Tierra. Este avance es clave para planear misiones autónomas y reducir costes.


El proceso transforma el regolito en tintas conductoras

El proyecto procesa regolito con bajo contenido de oxígeno para convertirlo en tintas y polvos conductores. Estos materiales son adecuados para usar en técnicas de electrónica impresa y producción aditiva, como la impresión 3D. De este modo, se podrían fabricar en la Luna elementos esenciales como sensores, antenas o partes de circuitos. La técnica busca usar los recursos que ya existen en el lugar, un concepto que se conoce como utilización de recursos in situ.

Este método reduce la dependencia de suministros terrestres

Fabricar componentes electrónicos en la Luna supone un cambio importante en la logística espacial. Transportar cualquier material desde la Tierra es extremadamente costoso y limita el alcance de las misiones. Al poder producir lo necesario con el polvo lunar, las futuras bases podrían ser más autónomas y sostenibles. Esto no solo abarata los proyectos, sino que también permite diseñar misiones de mayor duración y complejidad.

Así que la próxima vez que veas la Luna, piensa que su polvo podría estar imprimiendo la placa base de un ordenador lunar, mientras nosotros seguimos buscando el cable de alimentación correcto en la Tierra.