El italiano Jannik Sinner, actual campeón y número dos del ranking mundial, logra avanzar a los octavos de final del Abierto de Australia 2026. Consigue esta victoria tras imponerse al estadounidense Eliot Spizzirri en cuatro sets, con un marcador final de 4-6, 6-3, 6-4, 6-4. El encuentro se desarrolla bajo condiciones climáticas extremas en Melbourne, con un calor intenso que afecta a ambos jugadores.


El calor extremo condiciona el desarrollo del partido

La elevada temperatura en la pista provoca que Sinner sufra calambres en piernas y brazos durante el desarrollo del juego. Esta situación física complicada lo sitúa al borde de la eliminación, especialmente después de perder el primer set. Sin embargo, el protocolo de calor extremo del torneo permite suspender temporalmente el partido para cerrar el techo de la Rod Laver Arena y activar el sistema de climatización.

La suspensión marca un punto de inflexión

Este parón en el juego ayuda a que la temperatura en la pista baje de forma considerable. Sinner aprovecha este respiro para recuperarse físicamente y reajustar su estrategia. Tras reanudarse el partido, el tenista italiano logra remontar el marcador, ganando los tres sets siguientes con mayor control y solidez, demostrando su capacidad para adaptarse a condiciones adversas.

A veces, el mejor golpe no es un derechazo, sino que alguien cierre la ventana y encienda el aire acondicionado.