El gobierno francés supera dos mociones de censura parlamentarias
El gobierno de Francia se mantiene en funciones tras rechazar la Asamblea Nacional dos mociones de censura presentadas por la oposición. Estas propuestas surgieron después de que el ejecutivo adoptara partes del presupuesto estatal para 2026 sin someterlas a una votación ordinaria, usando un mecanismo constitucional especial. Ni la moción impulsada desde la izquierda ni la lanzada desde la derecha lograron reunir los votos necesarios para destituir al gabinete, lo que permite al gobierno continuar con su gestión y seguir tramitando la aprobación del presupuesto.
El mecanismo constitucional que desencadena la crisis
La tensión política estalló cuando el gobierno decidió aplicar el artículo 49.3 de la Constitución francesa para aprobar partidas clave del proyecto de presupuesto de 2026. Este artículo permite al ejecutivo adoptar un texto legislativo sin votarlo, a menos que la oposición presente y apruebe una moción de censura. Al usar esta herramienta, el gobierno asume un riesgo político, ya que abre la puerta a un voto de confianza que puede derribarlo si logra una mayoría absoluta en su contra.
La oposición fracasa en su intento de forzar un cambio
Los grupos de izquierda y derecha presentaron mociones de censura separadas, reflejando la fragmentación de la oposición. Sin embargo, ninguna de las dos propuestas consiguió sumar los 289 votos requeridos para prosperar. Este resultado subraya la falta de consenso entre las fuerzas opositoras para construir una mayoría alternativa y evidencia que, pese al malestar por el procedimiento, el gobierno conserva un respaldo suficiente para seguir gobernando mientras negocia los detalles restantes de las cuentas públicas.
En la política francesa, usar el 49.3 es como apretar el botón de pánico constitucional; a veces evitas el debate, pero te expones a que todo el hemiciclo quiera pulsar el botón para expulsarte.
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