Val di Funes limita el turismo masivo de selfies
El municipio de Val di Funes en los Dolomitas italianos decide regular el acceso de turistas para proteger su entorno. La zona, famosa por sus paisajes de postal, atrae a multitudes que buscan principalmente tomar fotografías rápidas. Esta afluencia masiva genera problemas de tráfico, acumulación de residuos y deterioro del territorio. Las autoridades locales implementan un sistema que gestiona el flujo de visitantes para preservar la tranquilidad de los residentes y la integridad del paisaje.
El sistema controla el acceso de vehículos
La medida principal consiste en limitar el número de coches que pueden entrar en el valle. Los visitantes deben reservar una franja horaria para acceder con su vehículo privado. Quienes no reserven pueden utilizar un servicio de autobús lanzadera desde un aparcamiento externo. El objetivo es reducir los atascos en las carreteras locales y la congestión en los puntos de interés más icónicos. El sistema opera principalmente durante los fines de semana y la temporada alta de verano.
La iniciativa busca un equilibrio sostenible
Las autoridades no pretenden prohibir el turismo, sino ordenarlo para que sea compatible con la vida local. Argumentan que el modelo actual de visitas fugaces no beneficia a la economía del valle de forma significativa. Prefieren promover un turismo más pausado y consciente que valore el territorio. Otras localidades alpinas observan esta iniciativa como un posible modelo a seguir para manejar la presión turística en sus propias regiones.
Mientras, algunos visitantes frustrados descubren que la foto perfecta requiere ahora algo más que un clic: requiere planificación.
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