Google se enfrenta a nuevas acusaciones que señalan que su plataforma de publicidad, AdSense, muestra anuncios que utilizan sin permiso las caras de celebridades para promover productos. Varios medios reportan que estas prácticas buscan aumentar el atractivo y la tasa de clics de los anuncios, lo que potencialmente infringe derechos de imagen. La situación añade presión a la compañía, que ya lidia con un escrutinio creciente sobre cómo gestiona el contenido generado por inteligencia artificial en sus resultados de búsqueda y publicidad.


La línea entre innovación publicitaria y riesgo reputacional

Expertos en marketing digital y abogados especializados en propiedad intelectual advierten que estas tácticas, si se confirman, cruzan una línea delicada. No solo exponen a Google a posibles demandas legales por parte de las celebridades afectadas, sino que también erosionan la confianza de los anunciantes y usuarios en la integridad de la plataforma. El ecosistema de AdSense depende de que los editores y anunciantes confíen en que las reglas se aplican de manera justa y legal. Si esa confianza se quiebra, la base misma del negocio publicitario de Google podría tambalearse.

La inteligencia artificial agrava el desafío para el modelo de negocio

Este incidente se produce en un momento en que los resultados de búsqueda impulsados por IA ya generan dudas sobre su fiabilidad y sobre cómo afectan al tráfico web tradicional. Si los usuarios empiezan a percibir que tanto los resultados orgánicos como los anuncios están manipulados o son engañosos, podrían reducir su uso del buscador. Esto representa una amenaza directa para el principal flujo de ingresos de Alphabet, la empresa matriz. La publicidad online es su gallina de los huevos de oro, y cualquier práctica que la ponga en riesgo a largo plazo por ganancias cortoplacistas se considera un error estratégico grave.

Parece que la búsqueda de la relevancia máxima en los anuncios podría estar llevando a Google a un territorio donde lo relevante se confunde con lo engañoso, un camino que históricamente otros han recorrido con malos resultados.