Nvidia intensifica sus esfuerzos en el sector de la conducción autónoma, un terreno donde Tesla ha sido un actor destacado. La compañía presenta avances en su plataforma de hardware y software, diseñada para procesar los complejos datos que requieren estos vehículos. Su estrategia se centra en proveer la potencia de cálculo necesaria para que los sistemas perciban el entorno, tomen decisiones y controlen el automóvil de forma segura.


La plataforma Drive Thor como núcleo del sistema

El corazón de esta propuesta es la plataforma Nvidia Drive Thor, un ordenador central que unifica funciones que antes manejaban múltiples unidades. Este sistema puede ejecutar simultáneamente tareas críticas como el reconocimiento de objetos, la planificación de la ruta y los controles del vehículo. Al integrar estas capacidades, se busca reducir la latencia y aumentar la eficiencia, factores clave para garantizar una respuesta rápida y fiable en situaciones de tráfico real.

El enfoque en el software y la colaboración industrial

Más allá del hardware, Nvidia apuesta fuerte por su pila de software Drive. Este conjunto de herramientas permite a los fabricantes de automóviles desarrollar, probar y validar sus sistemas de conducción autónoma. La compañía colabora con diversas marcas del sector, lo que sugiere un modelo de negocio basado en ser proveedor de tecnología para la industria, en contraste con la estrategia vertical de Tesla que fabrica el vehículo completo y su software.

Mientras algunos esperan que el coche les evite buscar aparcamiento, la tecnología actual se enfrenta a desafíos más inmediatos, como interpretar correctamente el gesto de un ciclista o la señal de un agente de tráfico en un día de lluvia.